
Nunca se imaginaron que ellos estaban construyendo el futuro de la que hoy aqui escribe.
Por eso, en este retomar el camino, un breve homenaje a los abuelos.
Canela y manzana, sabores y aromas que invitan a soñar con andanzas; visión del mundo de unos ojos enamorados de la vida.

Cada noche con la brisa que mece las hojas de los arboles, llega el suave aleteo de la visitante nocturna que deja en tu frente sus bendiciones.
Desde aquí hasta diciembre junto a la dama